Todo empieza por el Why

Cuando no comunicas bien tu por qué, estás instando a un potencial cliente a decidir si contratarte o no basándose solo en las pruebas practicas de tu producto (el qué y el cómo). Una decisión difícil de tomar en esta era de consumo y que puede ir en tu contra. Además será una decisión única que no generará ni confianza ni fidelidad.

Cuando explicas con honestidad el por qué de tu existencia, producto o empresa, estás creando la base para una conexión emocional con el potencial cliente.

Una conexión basada en valores y principios comunes. Una conexión que genera al instante un lazo profundo y duradero, y que mueve a esa persona más allá del precio y de las características técnicas del producto.

Las personas que resuenen con tu por qué elegirán tu producto por empatía, serán fieles a tu marca y hablarán bien de ella… Un logro nada despreciable en estos tiempos!

 

Para profundizar más en el concepto: Simon Sinek: Start with Why 


 

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